miércoles, 7 de noviembre de 2012

TODO EMPEZÓ...


TODO EMPEZÓ...



Esta no será una entrada al uso en mi blog, simplemente, en estos días de lesión, de recuperación, de no poder calzarse las zapatillas y hacer algo con lo que disfrutas, gratificante, que te aporta cosas y en mi caso una de ellas es equilibrio, físico, mental, alimenticio,etc, algo que por el simple hecho de hacerlo cotidiano, no le damos la importancia que realmente tiene en el sentido de que no valoramos y disfrutamos en muchos casos o en la mayoría de las veces del simple placer de salir a entrenar o practicar el deporte que queramos, que nos gusta, en plenitud, con salud y es que creo que, como en la vida y no es la primera vez que me  leeis ni será la última acerca del paralelismo existente entre el running y el deporte en general y la vida misma, como digo,hasta que no perdemos algo, hasta que no podemos disfrutar de esos pequeños momentos en los que nada importa, todo es insignificante, solo estás tu, tus pasos, tu respiración, el camino...hasta que no podemos disfrutar de ese hábito nuestro tan cotidiano, no somos realmente conscientes de lo que tenemos ni lo valoramos lo suficiente.
En estos días ha habido momentos para todo, muchos de ellos grises, seguro que en este periodo seguirán existiendo, era consciente de ello y por eso mismo quizás retrasé tanto el momento en el que detenerme, el punto de inflexión en todo esto.
También han habido momentos de pensar el para qué todo esto, si merece la pena, de incertidumbre, de zozobra, los seguirá habiendo, soy consciente de ello, pero imagino que en todos los procesos como este, aparecen dudas, inseguridades, miedos...también he pensado como será el momento en el que me calce las zapatillas por primera vez de nuevo y he sentido miedo,si, he sentido miedo a tener a notar dolor otra vez en la rodilla, en el tendón rotuliano o donde sea y que todo fuera en vano, pero eso no va a ocurrir, se que no será así, aunque como ser humano imperfecto que soy, los miedos y las dudas aparecen en algún que otro momento.
Y también he tenido tiempo para recordar como empezó todo esto, como un buen día, se hizo para mi tan necesario el gesto de ponerme unas zapatillas y disfrutar haciendo kilómetros y kilómetros y ha sido bonito recordar muchas cosas.Cosas como que hubo un primer acercamiento, unas primeras zancadas tímidas, muy inexpertas donde no se cuantificaban ni kilómetros ni ritmos ni nada parecido, donde un joven o no tanto, de 27 o 28 años,empezó a salir a rodar por caminos cerca de su casa, caminos que años despues volvería a recorrer. Eran salidas no muy prolongadas en el tiempo, creo recordar que el día que hacía más de 30 minutos me parecía un logro por entonces, poco a poco se fué incrementando el tiempo y había salidas de 45 o muy puntualmente de 1 hora y, no recuerdo como ni porqué, pero un buen día, a finales del verano del 2002,este personaje se apuntó por lo visto a una carrera que había en Sevilla, una cosa parecida a una Carrera Nocturna, ¿Que será eso de una Carrera Nocturna? y por lo que cree recordar, disfrutó, disfrutó y mucho, incluso le dieron una medalla que todavía guarda con cariño y que esta semana volvió a ojear para recordar donde, como empezó a fraguarse este, por entonces, muy pequeño idilio.

Nocturna Guadalquivir 2002.


Después de aquella primera experiencia, seguí corriendo, no con la asiduidad de estos último años, de igual manera que en los orígenes, sin referencias de ritmos, de kilómetros, ojeando alguna que otra revista ya, creo que por aquella época empezó a publicarse en España la revista Runners World, todavía guardo el primer número,pero...hubo un pequeño- gran cambio laboral en el verano del 2003 y el idilio que se estaba creando entre el running y yo tuvo un CESE TEMPORAL DE LA CONVIVENCIA.
Más de cuatro largos años duró esta travesía por el desierto en el que la práctica deportiva fue nula y la excusa de que el trabajo era duro,cosa realmente cierta, no me vale, no lo es menos ahora, simplemente no tenía el hábito, no tenía la necesidad, no daba el primer paso, que siempre es el que más cuesta, el más importante.
Algunos ya me conocéis y ya sabeis a lo que condujo todo ello, aunque no hace falta ser muy listo para ello, y si, lo que me motivó a dar el primer paso y volver a calzarme unas zapatillas fue el sobrepeso (93kg) y el no sentirme a gusto ni física ni estéticamente. Cualquier motivación, sea cual sea es buena si te induce a dar ese primer paso,el más dificil, una vez dado, todo será más sencillo y las motivaciones se irán transformando y ya no serán estéticas, eso pasa a un nivel bastante secundario.
Poco a poco se fué creando ese hábito, 2-3 días a la semana, sin un patrón, sin un guión, simplemente salir a rodar y encontrar sensaciones y así, transcurrido aproximadamente un año desde ese nuevo primer paso, no recuerdo tampoco como ni porqué... me inscribí en mi segunda carrera de mi cortísima vida deportiva, una carrera muy diferente a esa primera Nocturna del Guadalquivir del 2002, fué la Carrera Popular Villa de Santiponce de 2008, una carrera de 8 km aproximadamente que en esta ocasión si recuerdo bien.
Seríamos como mucho algo más de 100 participantes, no creo que más de 120, una carrera dura, zona adoquinada por el pueblo, se me cayó al suelo el móvil que llevaba a modo de cronómetro, tuve que parar a ponerle la bateria unos segundos y todo, subimos a Itálica, entramos allí, una belleza espectacular, pero duro, unas cuestas...grupito con algún corredor local y recuerdo que le pregunté que a que ritmo íbamos, creí morir por las cuestas de alli, a 4' o así el km, ibamos más rápido creo,como digo sufrí en la carrera, pero disfruté también y me sentí gratificado con el esfuerzo realizado y ese, ese si que fué el verdadero comienzo de este bonito idilio historia de amor que espero que continúe a pesar de los obstáculos que nos encontremos en el camino en forma de lesiones u otros.
Llegada Santiponce 2008.

Único documento fotográfico que tengo de aquel día, poca planta de corredor, como a día de hoy y ya apuntaba maneras de pronador en esa pierna derecha, bueno, en esa y en la otra también...

Clasificación Santiponce 2008.

Echando la vista atrás, viendo las pocas cualidades atléticas, el entrenamiento por entonces, las cuestecitas de la carrera y demás... me salió una carrera hasta rápida y con secuelas y divinas secuelas y es que, no se si debido a la carrera en si o fué por otras causas, después de esta carrera me lesioné ambos gemelos y me duró un tiempecillo, como digo, en este caso, bendita lesión, ya tenía en mente un sueño, un imposible que por aquel entonces si era un imposible y es que ya rondaba por mi cabeza el sueño de participar en la Maratón de Sevilla y quería hacerlo en la del año siguiente, 2009, no estaba ni preparado, ni capacitado ni entrenado, así que lo mejor que me pudo pasar fué lesionarme.
Y así, aquí empezó todo, como digo no es una entrada al uso, simplemente, en estos días he tenido tiempo para pensar un poco en todo, para recordar y volver a revivir y quería contároslo, sin entrar en demasiados detalles y solo espero y deseo que, como digo, esa travesía del desierto esta vez no dure demasiado y que ....desaparezcan los miedos y la incertidumbre el día que vuelva a calzarme unas zapatillas para hacer lo que me gusta, con lo que disfruto, lo que me da equilibrio, algo tan fundamental para todos y lo que me ha dado la oportunidad de conocer a gran parte de todos vosotros, nos veremos, tarde o temprano, corriendo por ahí, vuestro amigo:


Espi.


2 comentarios:

  1. Que bonito es recordar los comienzos de las cosas. Mi caso fue un poco diferente, yo directamente empecé a correr para prepararme el Maratón. En enero del 89 hice la popular de Triana, que fue mi primera carrera. Y la Segunda, el Maratón del 89.

    Sobre perder y valorar las pequeñas cosas también sé un poquito.
    Cuando tuve mi primera lesion grave que me apartó de correr durante varios años, al principio estaba tan obsesionado que en cierto modo la lesión me causó alivio, me llegué a alegrar de haberme lesionado, tenia mucha autopresion de "marquitis". Luego aprendí a valorar lo mucho que lo necesitaba cuando no lo podia hacer, pero tambien que no podía dejar que ocupara toda mi vida.

    Luego la cosa se complicó más y el correr quedó olvidado tan en exceso que lo que aprendí a valorar eran cosas como recoger a tu hijo del colegio, a mirarle mientras juega en el recreo, a hacer la colada, a leer un libro, o simplemente, levantarse por la mañana y mirar por la ventana.

    Una lástima que tengamos que perder algo para que valoremos lo que tenemos. No somos consciente de lo que somos y de que tenemos que disfrutar y valorar cada uno de los instantes pequeños que se nos pasan casi sin darnos cuenta. Ese Carpe Diem que tanto nombra un amigo nuestro.

    Bienvenido al Carpe Diem. Estate seguro que todo esto te hará mejor y más fuerte.
    Ojalá el final de esta recuperacion sea como tu te mereces.

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  2. Joe Javi, muchas gracias por tus palabras, desde antes de conocerte personalmente, al leerte en strands y en tu blog y conocer tu historia, eras un referente para mi y una vez teniendo la suerte de conocerte en persona pues ese sentimiento se incrementó, muchas gracias por tus palabras, por estas y por las de siempre, un abrazo!

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